• Tere Carrión

“Sólo dí que SÍ… y empieza por ti misma”

Actualizado: 26 de jun de 2018

Un dos tres por mí, mis amigas #UVAS, #SpeakHERs, y por Norma Cerros #Womerang


¿Cuándo fue la última vez que pronunciaste “pero”, seguido de alguna excusa o descarga de responsabilidad (disclaimer, en inglés)? ¿Cuántas veces al día escuchas “tengo mucho trabajo” como sutil mandato para no distraer al emisor de tan repetida frase? ¿Cuándo fue la última vez usaste el escudo “tengo mucho trabajo” como salvaguardia para no ejecutar compromisos previamente adquiridos o aceptar nuevos retos? ¿Será que “tengo mucho trabajo” es el nuevo “no organicé bien mi tiempo y prioridades”? ¿O “tengo mucho trabajo” es una manera socialmente aceptable de decir “la incertidumbre me causa ansiedad”, o “no me interesa, gracias”? Utilizar la expresión “pero” a manera de disclaimer, y el uso excesivo e injustificado del “tengo mucho trabajo”, son dos de los principales lastres que retrasan la equidad femenina y ambos se manifiestan en la forma de comunicar que tenemos las mujeres. Lo más alarmarte, también, es que esos lastres son producto de un diálogo interno. Sí, esos negativos mensajes que tu mente repite hasta el cansancio, al punto de oscurecer tu ánimo y hacerte generar diálogos externos débiles, ineficaces y olvidables.


Espera, espera. Como diría el carnicero: vámonos por partes. #BienAhí. Te invito a que, desde tu sitio y a tu tiempo, rompamos juntas esos dos lastres y hagamos más ligera nuestra carga. Nuestra cima espera que gritemos “Sí” y aceptemos el reto de ir tras ella. #Rómpela.


Comienzo con el primer lastre: “pero” el disclaimer, tan necesario, pero a la vez terrible. (La repetición fue absolutamente intencional). Cuando los “peros” se filtran en el diálogo interno de una persona con exceso de inseguridades y miedos, sencillamente paralizarán el camino hacia su cima, a menos que decida trabajar sobre tales inseguridades y miedos. #Hint: si alguna vez no aplicaste a algún trabajo o proyecto porque tu voz interior te dijo “pero no estás preparada”, te invito a sustituir ese “pero” por un “SÍ” cargado de confianza y amor propio. #RómpelaBien y asegúrate que, en tu diálogo externo, no aparezcan los “peros” y las paredes que te alejan de tu cima personal. ¿Acaso no te provoca desconfianza escuchar a alguien que repite excesivamente “sí, PERO no porque XXXXX”? #ByeConEso.


Paso al segundo y último lastre, el trilladísimo “tengo mucho trabajo”. ¿Es en serio? Con el ritmo actual de vida, ¿conoces a alguien que no tenga una agenda apretada? En ciudades tan caóticas, con altos índices de tráfico y violencia social como las nuestras, ¿alguien puede disfrutar su jornada cual día en el campo o en el spa? Tenemos dos situaciones que no cambiarán en el corto ni mediano plazo: 1) México es el país de la OECD que más horas trabaja y, por si estás tentada a voltear a ver el verdor del jardín del vecino, 2) la revolución industrial 4.0 está haciendo que profesionistas de todo el mundo se adapten a marchas forzadas a las nuevas formas de trabajo, si no quieren perder su empleo o estar en desventaja frente a sus competidores; por tanto, en otros países también “tienen mucho trabajo”. ¿Y si mejor cambiamos nuestras reacciones ante el volátil ambiente laboral? Todos estamos pasando por lo mismo, #MuchoTrabajo, así que hagamos algo distinto: cambiar nuestro diálogo interno y nuestra actitud. Decir “tengo mucho trabajo” no es original y tampoco te distingue del resto. Para llegar a nuestras propias cimas tenemos que trazar caminos distintos a los ya conocidos. #SeDiferente. #SeTú.


Si te integraste a movimientos como el de #SpeakHERNights, Womerang o te apuntas a cualquier taller de empoderamiento femenino a tu alcance es porque respondiste “SÍ” al sueño de crecer personal o profesionalmente. No obstante, aún no has respondido “SÍ” al reto de superarte a tí misma, de manera integral, y así alcanzar tu cima personal.


#VamosARomperla. Cada persona tiene sus propios propósitos de vida. Tales propósitos son los que definen el número y tipo de batallas por enfrentar; también son esos propósitos los que definen qué situaciones te importarán un carajo, y cuáles serán las que no te dejen dormir.


Si tu cima personal es hacer crecer tu negocio, tener un ascenso en el trabajo, o ser la primer mujer mexicana en ganar un premio nobel de química, evita que en tu diálogo interno aparezca, cual enfadoso banner, la frase “tengo mucho trabajo”. Es precisamente #MuchoTrabajo lo que te está llevando a tu cima. ¿Por qué hablar con negatividad de #MuchoTrabajo? Les comparto un #TereTip: reconoce los efectos negativos de #MuchoTrabajo en tu persona, acepta tales efectos negativos, y sustituye esa reacción negativa por una actitud que sume y no que reste. A veces es mejor ir a una clase de yoga, a solas, que arruinar el café con tus amigas hablando pestes del jefe y compañeros de oficina. A veces, también, es mejor invertir en los servicios de un buen profesional de la salud que te ayude a aliviar el estrés y ansiedad provocados por #MuchoTrabajo, que pagar ese par de zapatos Jimmy Choo que ni siquiera podrás lucir por tener el ceño fruncido y la espalda encorvada por las horas que pasas frente al monitor o leyendo el celular.


Gracias por leerme. Espero, poco a poco, #rompas esos lastres que hay en tu diálogo interno, y así tu conversación sea un fiel reflejo de la mujer poderosa que eres. No olvides que nadie da, ni vende, lo que no tiene.


Me despido con algunas recomendaciones musicales que espero amenicen todos los “SÍ” que te dirás en los siguientes días. Las canciones están disponibles en el playlist de Spotify de #SpeakHERNights.



- Me voy a tomar la noche, Los Claxons.

- Just say yes, Snow Patrol.

- Cumbiera intelectual, Kevin Johansen.

- Fly, Nicki Minaj y Rihanna.

- Volver a empezar, El Círculo.

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